Santuario de Arantzazu

Si estás planeando una ruta por el País Vasco y te apasiona el patrimonio arquitectónico y artístico, no puedes pasar por alto una parada obligatoria en el municipio de Oñate. ¿Por qué? Porque en él se encuentra un templo que es considerado una auténtica joya, tanto por su estructura y estilo como por su entorno. Nos referimos al Santuario de Aránzazu.

Este santuario se ha convertido en un lugar de peregrinaje, al igual que el Santuario de Loyola, y está dedicado a la Virgen de Aránzazu, patrona de Guipúzcoa.

Historia del Santuario

El origen de esta construcción religiosa se remonta al siglo XVI, cuando según la leyenda, un pastor llamado Rodrigo de Balzategi vio a la Virgen sobre un espino y comenzó la devoción por dicha imagen. Esto condujo a la construcción de un pequeño santuario inicial, seguido del actual, ubicado en una zona de barrancos y naturaleza a 750 metros de altitud.

Los primeros en hacerse cargo del santuario fueron los frailes mercedarios, pero con el tiempo pasó a manos de los dominicos.

Una de las particularidades de esta joya arquitectónica es que ha sufrido tres importantes incendios a lo largo de su historia.

El momento crucial en la historia del santuario fue en 1950, cuando se decidió construir la nueva basílica sobre la antigua iglesia, que fue devastada por las llamas en 1834. El proyecto fue llevado a cabo por los arquitectos Luis Laorga y Sáenz de Oiza.

Curiosidades del Templo

El templo destaca por sus tres torres que hacen referencia al espino de la leyenda, siendo la más importante la del campanario, que alcanza los 44 metros de altura. También son destacables las puertas de hierro diseñadas por Eduardo Chillida, así como las arcadas y el friso que representan los 14 apóstoles de Oteiza.

En su interior, de 1.200 metros cuadrados, sobresalen las vidrieras diseñadas por Javier Álvarez de Eulate y la decoración del ábside realizada por Lucio Muñoz, considerada la Capilla Sixtina del siglo XX. La cripta, única parte que se conserva del siglo XIX, y la talla de la Virgen de Aránzazu en el ábside son también dignas de mención.

Horarios de visitas

Horario de visita flexible para adaptarse a los peregrinos y turistas.

Una visita al Santuario de Aránzazu es una experiencia única que combina historia, arte y espiritualidad en un entorno impresionante.

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